>> Redacción HECHOSnet.com
Cada vez que crece el río, su desborde arrasa no sólo con los cultivos que son el único medio de sustento para la mayoría de las familias campesinas que allí residen sino también con hectáreas de tierra que fueron por muchos años, de generación en generación, trabajadas hasta volverlas productivas.
HECHOSnet.com recorrió la zona afectada, en el sector este del Puente San Pedro, sobre la vera del río desde la "mielera" hasta Parapetí, y constató que tres familias perdieron totalmente sus tierras, incluyendo producción y herramientas porque hoy el cauce del río está en sus campos, así como otras dos familias perdieron parcialmente tierras que eran consideradas un orgullo para los pequeños productores por la plantación de plátanos que contenían.
Extracción indiscriminada de áridos
Eduardo Tejerina, representante de la Asociación Madre Tierra y Consejero regional en el INTA de los pequeños productores del Foro de Agricultura Familiar, explicó que el problema por el que hoy atraviesan los agricultores familiares se debe a la falta de obras de defensas en el río y a la extracción indiscriminada de áridos llevada a cabo por las empresas constructoras. "Esto ha desmadrado el río y hoy está apuntando de manera peligrosa a sectores urbanos y a zonas productivas, no sólo nuestras sino también del Ingenio La Esperanza", señaló el agricultor.
La Asociación Madre Tierra denunció esta situación en el año 2007 y esto provocó que la Dirección de Provincial de Recursos Hídricos realizara un trabajo conjunto con el Ingenio La Esperanza para encauzar el río. Sin embargo Tejerina afirmó que el trabajo no fue suficiente, porque "a causa de que la ciudad debe crecer y debe haber construcción y obra pública se saca el árido del río de manera descontrolada, van las grandes empresas, hacen la extracción y después se retiran dejando el río desordenado".
La falta de regulación
El problema se agudiza actualmente porque, según el pequeño productor, los "ripieros urbanos" extraen los áridos de las partes más bajas del río ubicadas al costado de las tierras trabajadas por los agricultores familiares y esto no sólo acrecienta el riesgo sino que también provoca situaciones muy tensas entre ellos. "Los ripieros hacen su negocio y se van y nosotros quedamos con el peligro más fuerte, esto seguramente producirá un enfrentamiento entre la gente que hace el trabajo de extracción y nosotros, que estamos cuidando el pedazo de tierra que todavía nos queda. Nadie le quiere cortar el trabajo a nadie pero la gente que tiene la función de regular esta situación no lo está haciendo", advirtió.
A la necesidad de que se cumpla con la regulación establecida para el caso se suma la urgencia de la construcción de obras de defensa para el río. Tejerina manifestó que en los "80 las defensas eran levantadas por el Ingenio y que desde ese tiempo fue escaso lo que se hizo al respecto porque la empresa azucarera no cuenta actualmente con los recursos necesarios para encarar una obra de esta magnitud. "Por primera vez nos estamos juntando para mirar el problema y ver qué podemos hacer, a ellos les interesa salvar tierras y a nosotros también. Nosotros ofrecemos hasta la mano de obra porque no le tenemos miedo al trabajo ni a hacer los gaviones, sólo pedimos autorización y que nos faciliten los recursos materiales antes de que el río nos pase por encima", declaró.
Otra cara de San Pedro
En los últimos años pudieron notarse importantes logros en el trabajo de los agricultores familiares que van desde la mejora de la producción y la comercialización hasta ocupar lugares estratégicos dentro del INTA en la región del NOA y del IPAF, que es el Instituto de Investigación y Desarrollo Tecnológico para la Pequeña Agricultura Familiar que funciona actualmente en Hornillos y tiene como radio de acción el Noroeste Argentino.
"Lo que hacemos nosotros se está mostrando en muchos lugares del país y lleva la etiqueta de San Pedro de Jujuy, sería bueno que nos cuiden para que eso no se pierda" expresó Tejerina y casi como un rezo pidió: "la gente que tiene que escuchar y hacer algo que se ocupe por favor, porque nosotros hacemos nuestra parte, estamos recuperando tierras, trabajando, produciendo y con nuestra producción estamos dando una mano a los sampedreños".
"Estamos intentando salvar tierras que son el motivo de vida para nosotros, es la otra cara de San Pedro, la de un San Pedro productivo a partir de la precariedad pero con trabajo, con esfuerzo... y también hay que mirarla", finalizó.
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