>> Redacción HECHOSnet.com
El "mundo de los jóvenes" pareciera ser un lugar muchas veces incomunicado e incomprendido por otras generaciones. Existe un discurso circulante sobre los "anti-valores" que poseen los adolescentes; resultan una especie nueva que da vueltas en las calles sin rumbo ni destino. Sin embargo, son parte integrante de la sociedad, y sus discursos y comportamientos se construyen en base a valores escuchados, trasmitidos y constituidos en esta comunidad en la que participamos todos.
Ángel Tito tiene 17 años, vive en barrio Belgrano y los días que hay feria en nuestra ciudad, se levanta a las 3 de la mañana para vender café y tortillas a los feriantes. Trabaja duramente para ayudar a su familia compuesta por sus tres hermanos, su madre, su padre y, como si fuera poco, también anhela poder seguir estudiando. "Terminé el secundario el año pasado en la Escuela Normal y ahora quiero estudiar el Profesorado de Ciencias Políticas en San Salvador", expresó este joven emprendedor en un diálogo ameno durante el programa matutino "La otra mirada" de impacto fm 94.3.
Durante la charla se le preguntó cuáles habían sido los comentarios que recibía tras su iniciativa de elegir la política como ámbito de acción transformadora. Al respecto, Ángel contestó: "me responden de manera negativa, me dicen que es tema de grandes, pero para mí no es así, los jóvenes nos tenemos que comprometer con la política porque así podemos ayudar a cubrir las necesidades reales que tiene San Pedro".
En un mundo donde no impera necesariamente la equidad, los jóvenes en su mayoría no tienen numerosas posibilidades para decidir la construcción de su futuro. Pero a pesar de las desigualdades que se presentan, Ángel Tito se quiere recibir porque entiende que las transformaciones en este mundo se hacen a través de la educación y la política. No espera que otros actúen ante las injusticias sino que él mismo sale convencido a quebrar el discurso operante de que "los jóvenes están perdidos". "Yo veo las necesidades de la gente y también la mía y tengo que hacer algo", recalcó Ángel.
Las cosas no son fáciles para esta nueva generación a la cual se le dificulta ingresar al mercado laboral que actualmente es escaso. A esto se le suma la exigencia de ser joven, bello, capacitado y con años de experiencia en cualquier rubro.
"En los campos de la vida no hay más que una primavera", decía el poeta Lope de Vega. Por lo que si quieren frutos después, no echen a perder ahora las flores, aprovechemos los grandes valores de nuestro jóvenes. |