>> Redacción HECHOSnet.com
Gustavo Giménez trabaja en la Agencia de Extensión Rural de INTA de Roldán, región ganadera con zona de cría y actividad lechera, aunque según nos dijo "esta actividad fue desplazada a una zona marginal, por la actividad agrícola". "Pero cuando no se puede hacer soja porque las condiciones del suelo no son aptas, sigue siendo interesante la adopción de tecnología en la parte ganadera y lechera, es allí en donde me inserto, trabajando con los productores ganaderos de carne y de leche", nos contó Giménez.
Nuevos horizontes
Luego de una prolongada ausencia, Gustavo, ex columnista de HECHOS & protagonistas, visitó el estudio de impacto fm 94.3 y habló sobre su experiencia laboral en Roldán y también sobre el desarraigo, aunque traumático, a veces es necesario, porque como él mismo resumió "uno tiene que mirar otros horizontes en algunos momentos de nuestras vidas para poder desarrollarnos en el plano profesional y personal".
Con ese objetivo Gustavo desembarcó hace tiempo en un pueblo que no es el suyo y se instaló en una localidad en donde hay otra historia, otra cultura, otras etnias. "Pasamos de un lugar como San Pedro a un pueblo mucho mas pequeño, de alrededor de 10 mil habitantes y con un monstruo como es Rosario a menos de 20 kilómetros, y esta circunstancia se la siente con fuerza, lejos de la familia y de los amigos, sólo con mi señora y mis dos hijos, y esto supone una serie de situaciones traumáticas aunque la lejanía de los seres queridos, de la familia y los amigos, que se nota mucho, con el tiempo se puede superar", resumió Giménez.
La conciencia ambientalista y el feed lot
Respecto a su actividad laboral, Gustavo nos explicó que en la zona también se practica el engorde intensivo o "feed lot", fenómeno que se multiplica ya que el "boom sojero" y agrícola "han retirado de la ganadería muchísimas hectáreas en todos el país, se redujo el número de cabezas y las que quedan están confinadas en una menor superficie. Para mantener el stock y la producción de animales, se los hacina cada vez más y ese hacinamiento, si no tiene los controles en alimentación y bienestar animal -que se pide a nivel internacional para la comercialización de carnes- no se puede hacer si no es en un feed lot".
Con relación a este esquema de confinamiento Giménez afirmó que "hay que considerar cuestiones importantes como la producción de efluentes y el impacto ambiental, determinar si los efluentes van a los ríos o las napas freáticas y adaptarlo a la legislación que existe sobre el engorde de animales en confinamiento y el manejo de los efluentes y de los gases que se producen por la explotación animal".
Respecto del proyecto de realizar un feed lot en La Esperanza, Giménez opinó que es factible porque "las zonas de explotación cañera coinciden en general con las zonas de explotación ganadera. Se pasa de la alimentación pastoril, a una alimentación en base a granos y subproductos de la industria azucarera como la melaza, con aportes concentrados de maíz o el peller de la soja o el girasol", y resaltó como muy importantes las cuestiones de bienestar animal y la contaminación ambiental, "que es en lo que se puso mayor énfasis en Santa Fe, porque la mayoría de estos establecimientos están cerca de concentraciones urbanas y las manifestaciones que hubieron en contra de estos sistemas de producción han sido por la liberación de efluentes cerca de la zona urbana y el aporte de gases que incrementan el efecto invernadero".
Por otra parte el ingeniero enfatizó que "en Santa Fe es real que hay un movida fuerte desde el punto de vista ambiental porque siempre que hacemos una acción sobre el ecosistema estamos causando un impacto, aunque sea mínimo, lo que tratamos de hacer es que el impacto sea lo menos nocivo y lo más amigable con el ambiente, de manera que los daños producidos puedan ser contrarrestados con el tiempo".
Capacitación
Giménez señaló la capacitación de los recursos humanos como área de interés para el INTA, porque "es la mayor demanda que tenemos por parte del sector productivo por la falta de mano de obra calificada para el trabajo en tambos y el manejo de bovinos. Los resultados se ven lentamente porque en la parte agrícola hay un esquema que se basa en tecnología de insumos, es decir herbicidas, insecticidas y semillas en lo que es siembra directa, prácticas culturales y cosecha. En cambio, la ganadería depende mucho más del factor humano y los resultados se ven lentamente porque son tecnologías de proceso que llevan por lo menos cuatro o cinco años, pero de todos modos hay que hacerlo, porque de los contrario, con el paso del tiempo no se ven cambios significativos en los esquemas de producción".
Finalmente dijo que para cualquier emprendimiento agrícola o ganadero se debe "buscar una visión global del sistema, ver la cuestiones de bienestar animal, poner sumo cuidado en el área sanitaria y bromatológica y tratar de armar una cadena económica para que cierren los números. Si el productor no tiene la posibilidad de una rentabilidad no implementa ni la capacitación ni el entrenamiento, porque a la larga, la situación del retorno es lo que va a primar y esto tiene que estar consustanciado también con la cuestión ecológica, ambiental y productiva y hay que considerarla en su visión de conjunto".
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